Santo Domingo- Bachataurbana.net: Con apenas 23 años el artista de moda bachatero, el chico del Bronx pero de padres dominicanos Prince Royce, repartió besos y éxitos durante su hora y treinta minutos de concierto.
Una que despertó gritos de envidia entre las mujeres, muchas adolescentes, fue Sthephanie Solano, estudiante de 18 años, vecina de San Carlos, y que no contuvo las lágrimas de emoción al ser elegida por el artista para bailar, y cantarle al oído Incondicional.
“Estoy impactada, sin palabras, lo mejor de mi vida. Estaba asustada llorando. No lo puedo creer, me dijo que estuviera tranquila, que todo iba a salir bien”.
Pocos se atrevieron.Como bailar este género no es tan sencillo, fueron pocos los que sin temor agarraron a su pareja y armaron la pista de baile con pasos básicos, haciendo el quiebre de cadera, y otros más complejos.
En tarima Royce continuó su lista con El amor que perdimos, Las cosas pequeñas y la última Corazón sin cara; así se despidió y se bajó de la tarima, tras 18 canciones intepretadas.























